Redacción_ www.latardedelotun.com
__“Colombia se encuentra en una de las más graves crisis que se percibe en todos los aspectos de la vida de nuestro pueblo…Nos amenazan problemas muy graves que pueden influir de manera definitiva en la suerte de la República” “Reclamamos una nueva sociedad”
Frases de Luis Carlos Galán Sarmiento, que parecen retratar la Colombia de ahora, pero fueron pronunciados en sus campañas a la presidencia en 1982 y en 1989, estas no pierden vigencia y pareciéramos vivir en un continuo dejá vu por cuenta de los mismos, los que detentan el poder, “ese poder oscuro y criminal que se ha enquistado por cuenta del narcotráfico” también decía.
Del closet informativo y sobre todo de opinión han salido muchos periodistas en las últimas dos semanas y hago énfasis en ellos en estas líneas, porque los incondicionales a la corrupción y la violencia están detectados y sin el menor asomo de vergüenza, exhiben orgullosos la defensa del causante principal de todos los males de la Nación. Estos periodistas se han jugado el pellejo y la credibilidad, el futuro y el respeto de sus oyentes, han cometido los peores pecados tratando de lavar la cara y la imagen completa de su pagador, ya lo sabemos, pasamos de las dudas razonables a las certezas del costo de la pauta. Lo increíble es que aún se presentan como periodistas independientes, cuando se han arrojado al piso para que el camaján de marras las pisotee, dando órdenes al aire, qué y cómo debían preguntar, incapaces tan siquiera de una contra pregunta, una solicitud a hacer precisión sobre una calumnia o acusación sin fundamento. Los otros desde los micrófonos manipulan la información y a los entrevistados para llevarlos contra la pared, otros vociferan y con su rebuscado léxico descalifican todo lo que sea en contra de los patrones.
Hay otros periodistas, comunicadores sociales y escritores que están pasando de agache, por miedo, por vergüenza o por convicción, hacen que no es con ellos y miran para otro lado; personas combativas, que por su estructura social y profesional denunciaban, acompañaban y esgrimían razones desde sus tribunas para dar a conocer lo que sucede, ¿se han aburguesado, se han vendido, cambiaron de orilla? O tienen temor. Que pasó!
Pero la esperanza está en medios y columnas independientes, medios digitales, canales privados entre otros, todavía quedan muchos, excelentes periodistas que se pronuncian en contra de lo está sucediendo, que investigan y denuncian. Este país tiene un historial grande de aquellos que no fueron amedrantados, 155 que por razones de su oficio fueron asesinados, Guillermo Cano, Héctor Abad Gómez, Jorge Enrique Pulido, Silvia Duzan, Diana Turbay, son algunos ejemplos. Los que están de pié en contra de lo que sucede son más, jóvenes y también curtidos periodistas, en las capitales y por todo el territorio colombiano. La delincuencia no se impondrá a la justicia y no arrodillará el país.
