Anotaciones al margen. www.latardedelotun.com
___En las personas, las angustias existenciales, temores e inseguridades emocionales llevan a plantear diversos escenarios para el futuro; me sorprendió la abrupta revelación de una amiga en medio de la charla distendida sobre los días venideros, “pienso que estaré sola, seré una tía borracha, adinerada y feliz”. Posiblemente en esta imagen de alegría ficticia, las prioridades solo giren en torno a una seguridad económica más que a complementos emocionales, podrá decirse, que es una desconexión del mundo real o una introspección espiritual resultado de experiencias ingratas. La conocí como una Nostradamus imprecisa e irreverente de cara al mañana, incrédula de sus encantos relevantes y pesimista de sus poderes emocionales. Sus paripés terrenales, las perseguidas quimeras y su estructura intelectual, allanaban la cercanía a ser, a sentir, a disfrutar de lo cotidiano, al deleite en el conocimiento y la escritura y el cuerpo.
Nunca podrá encuadrar en la imagen cliché de una venus madura y decadente, conminada a lo ajeno por sus angustias existenciales, en una tía borracha en busca de amor, pasión o simple compañía, aunque adinerada y feliz, lo presumía, esto no siempre compagina.
Puede que haya buscado dar desde una perspectiva personal, explicación a hechos caóticos inexistentes en el afán de entender, siendo partícipe solapado de diálogos inconclusos. No creo en ese futuro para alguien, tal vez madrastra, no tía; no sola, quizá, bien…o mal acompañada; dependiendo de la época y de los intereses del momento. Aunque siempre volvamos al refranero sabio y popular, “mejor sola que mal acompañada”
Un feliz día a esas amigas, entrañables unas, en proceso de olvido otras, intelectuales, trabajadoras, inquietas, superadas, desesperadas, valiosas y hasta desconocidas; a todas, ¡inclusive a las que son madres, madrastras y hasta TÍAS!
