Pereira, ciudad al garete?

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___En marinería, la expresión “al garete” significa que una embarcación va sin rumbo, previo al momento del naufragio inminente. Nuestra ciudad es una de las capitales intermedias más importantes de Colombia, los ciudadanos depositaron su confianza en Carlos Maya para que durante cuatro años fuera su administrador; confiando en sus buenos oficios y en una continuidad heredada de su antecesor JP Gallo, que si bien, no salió de la mejor manera de la administración local, si marcó un nuevo rumbo para la ciudad, recuperándola de políticos de uñas largas y con muy pocos escrúpulos que la tenían en su poder por varias administraciones, para ello contó con el apoyo de la gran mayoría de los pereiranos que aún agradecen y reconocen su gestión. Volvamos a Maya, más que político, se ha caracterizado como  técnico, gozando de un merecido respeto en sus labores como funcionario público; al arrancar su administración, se propuso grandes objetivos, enmarcados en periodos de tiempo para mostrar resultados, en los primeros 100 días, se vio una nueva dinámica que hizo recordar a muchos historias pasadas, historias que hablan de la pujanza de esta ciudad; Pereira de nuevo y con el cambio propuesto desde la anterior alcaldía, se llenaba de energía y optimismo de cara al futuro.

En ese mismo mes de marzo surgieron dos grandes tropiezos para este contador publico que funge como burgomaestre de la Perla del Otún: El Covid-19 y la demanda de nulidad de su elección como alcalde de la ciudad. Las medidas tomadas inicialmente por Maya López para hacer frente al coronavirus, fueron aplaudidas, no solo en la ciudad, si no resaltadas a nivel nacional, su popularidad subió como espuma y fue ranqueado como uno de los mejores alcaldes de nuestro país; tomando incluso decisiones que iban en contra de lo que ordenaba el gobierno nacional, pero que en su momento le daban toda la razón y por supuesto el crédito a los ojos de sus conciudadanos. Durante los primeros cuatro meses de control, las estrategias y la comunicación fluida con la comunidad lo mantuvieron visible, al mando de su ciudad.

Los comentarios y chismes salidos de los mentideros políticos hablaban de la fragilidad de su permanencia al frente de la ciudad y que su más enconado rival en elecciones fustigaba desde las sombras, presionando un fallo al respecto. La demanda instaurada y la investigación relacionada con la utilización de la aplicación ‘Kontacto’, con la que presuntamente se habría obligado a funcionarios y contratistas a referir votantes para el actual alcalde Maya; lo anterior constituye constreñimiento al elector. A principios de septiembre el Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Risaralda, en primera instancia, falló declarando nula la elección de Maya López y solicitando la cancelación de la credencial expedida por la Registraduría nacional del estado civil; de todas formas, este proceso pasa a segunda instancia en el Concejo de Estado, mientras este fallo no se conozca, el alcalde gobernará con una espada de Damocles pendiendo sobre su cabeza.

Aquí en este punto, en este escenario, es donde se llega a un punto de inflexión: La ciudad venía con una dinámica de desarrollo constante en todos los sectores, haciendo una apuesta optimista al futuro, ahora se encuentra en una encrucijada que la mantiene con una sensación de desgobierno, de desconexión con su alcalde; la Perla del Otún parece ir al garete.

Los niveles de contagio del Covid-19 se han elevado de manera preocupante, el manejo de la pandemia al abrir la mayoría de los sectores de la economía y anular las medidas restrictivas y de control que se tenían, tienen a la gente deambulando por las principales zonas de la ciudad, por trabajo, por rebusque, por salud o practicando el deporte preferido de los pereiranos “la novelería” la familia miranda. Cerrar los parques del centro, no parece ser una medida seria y efectiva para detener el crecimiento del virus. De otro lado, mientras no se conozca el fallo del Concejo de Estado sobre el caso del alcalde, tendremos la percepción cierta o imaginaria, que esta administración se encuentra en interinidad, quizá este sea el motivo por el cual el alcalde se ha hecho casi invisible, al igual que sus secretarios y casi toda la administración local, en aguas y aguas, en energía y en las secretarías, difícilmente atienden al ciudadano, todo lo remiten a unas líneas telefónicas y de WhatsApp que nunca responden. El Megabus, foco de contagio con sobre cupo, quien controla, los buses, la gente en las calles del centro y en Cuba, los adultos mayores en la plaza de Bolívar y la 18.

La cosa está jodida y parece que la estrategia es “Sálvese el que pueda”. Alcalde Maya, lo venía haciendo bien, ¿Qué pasa? Los ciudadanos confían en usted.

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