Redacción – www.latardedelotun.com
_____Con vergüenza ajena, la mayoría de los colombianos nos sonrojamos cuando algunos padres de la patria de nuestra sufrida Colombia, para más señas, congresistas en ejercicio del Centro democrático partido de gobierno, sin ningún recato ni asomo de prudencia o respeto trataron de influir en las elecciones de Estados Unidos y llevaron a cabo una campaña dirigida a los latinos, especialmente colombianos y venezolanos residentes en diferentes estados de ese país, invocando el cuento del Castro-chavismo, azuzados por el presidente eterno y su cohorte de buhoneros de la política. La estrategia fue un rotundo fracaso y los líderes de esta quedaron expuestos, no solo en Colombia donde lo pregonaban de manera abierta y sin vergüenza, si no en el mismo país del norte. Invocando su soberanía, voceros de los partidos e instituciones estadounidenses sentaron su voz de protesta y dejaron ver la molestia por esta intromisión.
Los reconocidos actores de estos bochornosos actos fueron expuestos y dejados en evidencia, Pacho Santos el pusilánime embajador en Washington, que de tanto en tanto mete las de caminar o habla más de la cuenta, los congresistas del partido de gobierno, las lumbreras Paloma, María Fernanda, María del Rosario y Paola, fieles exponentes de la lambonería al poder y la manipulación descarada. Juan David Vélez, Ernesto Macías, Santiago Valencia, Ciro Ramírez, Carlos Felipe Mejía, José Obdulio, Gabriel Vallejo entre otros, congresistas del CD que sin tapujos alardearon de estar ayudando de alguna manera a la campaña de Trump por redes sociales o con sus contactos en ese país. Lo más delicado fue la actitud segada del gobierno en cabeza de Duque, demostrando la simpatía por la continuidad del mandatario norteamericano y alejándose de la posición diplomática y neutral que siempre habían adoptado los gobiernos nacionales en las elecciones de ese u otro país (excepto Venezuela).
El electo presidente Biden antes y después de elecciones, hizo saber de su desacuerdo por esa posición del gobierno colombiano. Posteriormente al desafortunado hecho del 6 de enero pasado, en el cual se puso en “peligro” la más cacareada democracia del planeta, nuevamente se escuchan voces de indignación en contra de Colombia.
Mr. Biden, senadores y representantes norteamericanos ustedes están en todo su derecho de reclamar y por que no, investigar al gobierno colombiano como lo ha expresado la asesora del partido demócrata Michelle Manat, por una supuesta injerencia en las elecciones a favor del candidato republicano, pero tengan en cuenta, solo fueron los miembros del Centro democrático y otros representantes de la extrema derecha en cabeza de Uribe y Duque, la gran mayoría de los colombianos no tuvimos nada que ver en este embrollo. Cóbrenle esa cuenta a quienes verdaderamente estuvieron involucrados, Colombia también es víctima de esta banda de delincuentes, ¡ayúdennos a terminar con esta plaga y a sacar adelante el proceso de paz que lo están haciendo trizas!
