Por: Leonardo Franco Arenas – www.latardedelotun.com
______ Tiempo atrás y por intermedio de una amiga en común, tuve la oportunidad de conocer a Lina Arango cuando aún se desempeñaba en un cargo de alto vuelo, ella es profesional en gobierno y relaciones internacionales, asesora en gobernanza, transparencia y construcción de paz. Desde hacía un tiempo venía enterándome de su desempeño en la vida política y movimientos en los espacios sociales del departamento, escenarios donde a punta de tesón, trabajo y credibilidad se iba abriendo campo, pero no poco a poco, llegó como un huracán en su momento, sacando una votación impensada para una novel política de la comarca, aquí donde si no se cuenta con una maquinaria, respaldos locales, recursos ilimitados etc. es muy difícil lograr lo que ella logró. Si llegó como un huracán, la sensación ahora en el escenario político risaraldense es la llegada de una fresca y gratificante brisa a renovar ese aire viciado que han dejado los políticos tradicionales.
Meses atrás, departiendo con amigos del grupo Provincia Liberal de Risaralda comentábamos de la proyección de esta mujer, las posibilidades que tenía como resultado de su tesón y determinación. La conclusión sobre ella en el análisis amigable que hicimos de los nuevos líderes del departamento, es que estábamos ante una de las principales figuras de la política local a futuro. Y ¡el futuro es YA! Por su formación académica, experiencia laboral, sensibilidad social y visión del futuro de Colombia
En la charla amigable con Lina nos compartió de sus experiencias, de su compromiso, de sus sueños y del salto político que iba a dar, le expresé algunas opiniones personales y su respuesta fue, “es una decisión tomada, voy al senado”, “aún no puede hacerse público, pero yo continúo hablando con amigos y planificando”. Si desde lejos me había descrestado, personalmente me impresionó su madurez política y la proyección que quiere darle a su aspiración; podemos discrepar en algunas cosas, pero la admiración es total.
Risaralda tiene en ella la mejor opción en un candidato local al senado, de los actuales y los aspirantes sabemos que son de lo mismo, practicantes expertos de las viejas y malas mañas. Ella representa ese aire fresco, la renovación, la esperanza, la fuerza y la dinámica de un ser joven, convencida de su labor y responsabilidad social en una curul en el congreso. Recuérdenlo en marzo. En hora buena Lina María, mis mejores deseos. Admiración y respeto.
NOTA: Lina Arango ha participado esporádicamente como columnista en La Tarde del Otún.
