Por: Leonardo Franco Arenas / www.latardedelotun.com – RED Noticias de Colombia. _____
Pasó en primer debate el proyecto de ley 295 de 2025 que busca prohibir que familiares de los mandatarios regionales, alcaldes y gobernadores, puedan ser electos como senadores o representantes a la cámara. ______

Esta medida busca evitar que los mandatarios regionales y locales puedan aprovechar sus posiciones para favorecer a sus familiares en las campañas al Congreso de la República. En este proyecto de ley se invocan los principios constitucionales de moralidad administrativa, transparencia y equilibrio institucional.
En el departamento de Risaralda y en el municipio de Pereira observamos actualmente esta dañina práctica por parte de sus mandatarios; en el caso del gobernador, su padre el ahora representante a la cámara por más de 30 años, aspira en estos momentos al Senado. En Pereira su alcalde tiene candidata particular al Senado, su esposa María Irma Noreña. Presuntamente, estas campañas están siendo beneficiadas por las administraciones de sus familiares, ejemplos hay muchos, por algo a la cónyuge del alcalde le tocó renunciar a las volandas a su condición de primera dama, por las denuncias de colectivos ciudadanos al respecto.
Los señalamientos a esta corrupta práctica la podemos ver desde diferentes ángulos:
- Transparencia y ética, en Risaralda el gobernador y el alcalde de Pereira tienen familiares aspirando al Senado y aquí surgen interrogantes sobre los riesgos que esto puede implicar para la integridad y claridad del proceso democrático sobre todo en el manejo de recursos. En una democracia saludable la confianza ciudadana en las instituciones es fundamental, que estas garanticen una gestión eficiente, transparente y orientada al bienestar común.
- Favorecimiento de castas, lo que puede traducirse en prácticas corruptas, utilización del erario de manera poco transparente y actuaciones sesgadas por intereses de conflicto frente a los oponentes políticos.
- Nepotismo, esta abominable y muy común práctica de los políticos colombianos mina la confianza de los ciudadanos, cuando las posiciones privilegiadas están señaladas por los intereses familiares de una élite y no por méritos, generan por ende, desconfianza e insatisfacción.
En el escenario actual de nuestro departamento, que el gobernador y el alcalde de Pereira tengan como aspirantes al senado a familiares implica, que inciden directamente en los procesos políticos y sociales, también, en la transparencia, manejo de recursos y de la burocracia en esas administraciones para favorecer a sus pupilos.
Ya era hora que se legislara en este sentido para fortalecer la democracia y garantizar mediante la ley, que estos reyezuelos territoriales que no tienen escrúpulos puedan hacer fiestas con los recursos y aprovechándose de este vacío histórico, alimentado por las élites y políticos tradicionales. De esta manera Colombia puede avanzar hacia un sistema más justo, transparente y confiable para todos los ciudadanos.
¿Será que les tocará cambiar sus candidatos al Senado en Risaralda?
¿Tendrán que dar un paso al costado María Irma y Diego Patiño? El que mucho abarca…
¡Enhorabuena!
