Por: Leonardo Franco Arenas / www.latardedelotun.com – RED Noticias de Colombia. ______
Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco y Gustavo Francisco Petro Urrego. _______
En una noche de desvelo e inquietud en medio de la niebla espesa de la madrugada que arropa a veces la zona antigua de Bogotá, por los pasillos deshabitados de la Casa de Nariño coincidieron dos espíritus caribeños, libres y comprometidos con la gran Nación. Uno de rancia estirpe caraqueña, pero forjado en el fuego contra la injusticia y la lucha de los pueblos americanos. El otro, nacido sobre cuna humilde en Ciénaga de oro, Córdoba, trasplantado desde muy joven al frio de la región andina colombiana. Arropados en sus ruanas de cada época, dialogaron a oscuras en el rincón de uno de los grandes salones.
Bolívar: Saludo Gustavo, no entiendo como se acostumbra la gente a vivir en estas tierras heladas y poco felices. Aprovechemos este encuentro para dialogar sobre los ideales que nos acercan en la lucha por la libertad y la justicia.
Petro: General Bolívar es un honor hablar con usted, su legado es una fuente de inspiración en la lucha social y en la construcción de una patria más justa para todos.
Bolívar: La patria amigo mío, usted bien lo sabe, no es solo un territorio, es el espíritu inmortal que debe unificar al pueblo para la búsqueda de la libertad y la justicia en todas sus expresiones. Hay que tener siempre presente que la verdadera lucha social es por la igualdad y la dignidad.
Petro: Exactamente libertador, la lucha social implica enfrentarse a quienes se benefician de la desigualdad y la corrupción, ir de frente contra esos enemigos que buscan recuperar el poder para seguirlo manteniendo a costa del pueblo. Hay algo con lo que no he podido general, reconocer a aquellos que disfrazados de amigos en realidad me traicionan, son desleales a los ideales de justicia, acechan y maquinan a mis espaldas, esperando el momento propicio como Marcus Brutus en Roma, para asestar el golpe.
Simón Bolívar: La traición de enemigos internos siempre han sido una de las peores pruebas para un líder; a mí me tocó enfrentar muchas dificultades, incluso de aquellos que consideraba amigos, no solo debemos combatir a los opresores externos, sino también vigilarnos de las ambiciones y los intereses particulares que pueden corromper la causa desde adentro.
Petro: Es cierto general, las lucha sociales a menudo se ven empañadas por intereses particulares que desvirtúan la verdadera misión, en esos momentos, las dudas y las angustias se vuelven insoportables. Nos cuestionamos sobre si estamos haciendo lo correcto, si la patria realmente avanza, o si estamos siendo engañados por quienes parecen aliados pero en realidad buscan su propio beneficio.
Bolívar: La traición y la deslealtad son las peores experiencias de los gobernantes, porque los enemigos no traicionan, lo hacen los cercanos, los aliados, los amigos. En nuestras luchas Gustavo, los amigos falsos son más peligrosos aún que los enemigos evidentes. Hay que estar atento, no ser tan confiado o delegar algunas cosas a terceros. La atención y el cuidado, son principios son esenciales para prevenir complots e infamias.
Petro: Así es general, el futuro de la patria se construye a través de la unión de corazones y mentes comprometidas, no con traidores ni con quienes tienen intereses particulares. La historia nos ha enseñado que son pocos los que permanecen firmes en la lucha por la justicia, sobre todo en los momentos más difíciles.
Bolívar: Ten en cuenta algo muy importante amigo Presidente: la unión del pueblo y la honestidad de sus dirigentes, son claves para consolidar una nación libre y soberana. La historia juzgará a quienes traicionen esos principios por interés personal o poder.
Petro: Que así sea, Bolívar. La tarea de cada generación es seguir defendiendo la patria, luchando contra los enemigos de la justicia y reconociendo a quienes realmente sirven a los ideales de libertad y equidad.
Bolívar: Así será Gustavo, la lucha es continua, y siempre recordaremos que la Patria es un deber y un compromiso de todos los que creen en un futuro mejor para la Nación.
Para mí es un honor intercambiar ideas contigo, sobre todo en estos tiempos donde la patria parece enfrentarse a nuevos desafíos de lucha social, esa es la la esencia misma de nuestra existencia como líderes por la libertad y la justicia.
Petro: Gracias general Bolívar, la patria es un ideal que nos llama a la acción a quienes nos duele, a veces siento que las heridas del pasado y las traiciones internas nos amenazan desde dentro, como enemigos insidiosos que buscan dividir y debilitar nuestra causa.
Bolívar: La duda es un compañero inevitable del líder comprometido, pero también es un faro que nos obliga a revisar nuestras acciones, a mantenernos fieles a los principios y a no perder la visión de la libertad y justicia que buscamos para bien de la Patria. Esta, no solo es un territorio, sino una idea que debe vivir en cada uno de nosotros, en nuestras decisiones y sacrificios.
Petro: Esta lucha a veces nos lleva al agotamiento, a preguntarnos si valen la pena tantos sacrificios. La historia está llena de ejemplos de valientes que dudaron, que sintieron angustias profundas, pero que persistieron por amor a su pueblo y a esa causa superior.
Bolívar: La persistencia en la lucha a pesar del cansancio y las dudas, es lo que nos define mi estimado compañero. De todas maneras, debemos recordar que la lealtad se mide en la fidelidad a los ideales. Los enemigos internos, esos que se disfrazan de amigos, deben ser enfrentados con claridad y valentía.
Petro: De acuerdo señor, la patria exige de nosotros un compromiso constante, una lucha interna por mantener la honestidad y la integridad, en esa lucha, también debemos ser compasivos con nuestras propias angustias, entender que el camino es difícil, pero que la esperanza y la convicción deben prevalecer, ¿no le parece general?
Bolívar: La esperanza es el combustible de los que luchan por un mundo mejor. Y tú, Gustavo, tienes en tu corazón esa llama viva. La historia juzgará nuestros actos, pero lo importante es que nunca perdamos de vista que la verdadera Patria está en el alma de su pueblo y en la lucha constante por su bienestar.
Petro: Gracias Libertador, sus palabras y ejemplo me inspiran a seguir adelante, enfrentando los enemigos internos y externos con la certeza de que la lucha por la justicia y la libertad vale cada angustia y cada duda. La Patria, en definitiva, es una construcción que se hace día a día, con sacrificio y amor.
Bolívar: Así es compañero Presidente, nunca olvidemos que el amor a la Patria y la lucha por la justicia son las fuerzas más poderosas contra la desesperanza y la traición. Sigamos adelante, con fe y el respaldo del pueblo, pero sobre todo en la historia que estamos escribiendo.
