Redacción www.latardedelotun.com / RED Noticias de Colombia. ______
El presidente Lula recibió a líderes de más de 30 países, al secretario general de la ONU y al representante del Banco Mundial en esta importante cumbre, llevada a cabo en el corazón de la Amazonía. El 6 de noviembre se lanzó oficialmente, el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés) durante esta Cumbre del Clima de Belém, capital del estado de Pará. En total asistieron 53 países que firmaron la declaración de lanzamiento, un hito importante para el fondo y que inaugura una nueva era de colaboración global entre inversiones públicas y privadas para impulsar estrategias permanentes de conservación y fortalecer alianzas en todo el mundo con el fin de proteger los ecosistemas tropicales más críticos.
Los aportes anunciados inicialmente para este programa son: Noruega aporta USD 3 mil millones durante los próximos diez años, sujetos a criterios específicos; Francia podrá invertir hasta USD 577 millones hasta 2030, según determinadas circunstancias; y Brasil e Indonesia reafirmaron sus compromisos de USD 1 mil millones cada uno. Portugal de otra parte anunció un aporte de USD 1 millón y Alemania ratificó en su totalidad el TFFF e informó que su compromiso financiero será acordado entre el presidente Lula y el canciller Friedrich Merz.
La primera sesión temática de la Cúpula del Clima de Belém, iniciada el jueves 6 de noviembre, tuvo como tema de debate “Clima y Naturaleza: Bosques y Océanos”. Durante el encuentro, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, subrayó que esta es la COP de la verdad, un momento en el que se propone un pacto por la vida de los bosques, los océanos y la propia humanidad. “Es hora de transformar la ambición en acción y de reencontrar el equilibrio entre el crecimiento y la sostenibilidad”. De otra parte Antonio Guterres Secretario general de la ONU, destacó que la protección de los bosques y de los océanos es fundamental para garantizar la estabilidad climática, preservar la biodiversidad y asegurar la supervivencia de millones de personas. “Proteger los bosques y los océanos no es un acto de caridad, sino una responsabilidad legal y moral —y también una decisión económicamente inteligente”. “Los bosques vitales se extienden más allá de los trópicos, abarcando regiones boreales y templadas. Almacenan carbono y regulan las lluvias, protegiéndonos de inundaciones, sequías y calor extremo. Necesitamos detener la deforestación antes de 2030 para mantener el límite de 1,5 grados a nuestro alcance”, señaló.
En el marco de esta sesión se resaltó la importancia del Tratado de Alta Mar para fortalecer la conexión entre los océanos, el clima y la biodiversidad, ya que este acuerdo protegerá y garantizará el uso sostenible de la biodiversidad marina en áreas más allá de la jurisdicción nacional de los países, a partir de 2026.
El presidente Lula también anunció la Declaración de Llamado a la Acción sobre Manejo Integrado del Fuego y Resiliencia ante Incendios Forestales, firmada por 50 países y tres organizaciones internacionales. Este documento reconoce que los incendios forestales se encuentran entre las manifestaciones más visibles y destructivas del cambio climático.
Otro tema abordado fue la necesidad de acelerar la transición energética y proteger la naturaleza, porque son las dos maneras más efectivas de contener el calentamiento global. Dijo el presidente Lula en su discurso “La humanidad conoce el impacto del cambio climático desde hace más de 35 años, desde la publicación del primer informe del IPCC. Pero fueron necesarias 28 conferencias para que se reconociera por primera vez, en Dubái, la necesidad de alejarse de los combustibles fósiles y detener y revertir la deforestación. Fue necesario un año adicional para que se admitiera, en Bakú, la perspectiva de ampliar el financiamiento climático a 1,3 billones de dólares.
A su vez el Presidente colombiano Gustavo Petro, refiriéndose a “estábamos acostumbrados a que el poder mundial lo determinaba el dinero de cada país y la cantidad de misiles, bombas y armas nucleares, apareció que al final las decisiones empezaron a ser tomadas por la palabra y por las multitudes en las calles, respaldando palabras en las asambleas”. Agregó el mandatario que ese mismo criterio se debe aplicar al tema de la crisis climática: “Unos tienen el dinero, emiten CO2, están a punto de hacer pasar el planeta de la crisis climática al colapso, que será irreversible y que puede acabar con la existencia no sólo de animales y vegetales en el mar, en la tierra, sino de la misma humanidad. Y, por tanto, es el momento de pasar a la esfera de palabras que se vuelvan multitudes para que se vuelvan reales”, afirmó.
El presidente Petro también dijo que defendió en la COP 30 el papel que deben cumplir los propios campesinos que viven en la selva amazónica para su protección, como principal pulmón del planeta.
“Dijimos: la selva amazónica, en el caso concreto colombiano, debe cambiar 80.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca que están abandonados hace tres, cuatro años, por selva, primer acto del gobierno. Dos, el factor que puede hacer realidad la revitalización de la selva amazónica, y en el mundo, es la población misma que vive en la selva, es decir que quien tiene el poder de la revitalización es el campesinado, son las comunidades indígenas”.
En ese sentido, el mandatario insistió en su propuesta de cambiar deuda por acción climática para salvar la selva amazónica. “Sobre eso hay que construir una ayuda económica, que no es limosna, sino que tiene que ver con una reestructuración de deuda en todo el mundo a partir de cambios del (Fondo Monetario Internacional) FMI, que tiene que ver con la construcción de un tribunal mundial contra crímenes ambientales, y entonces implica un tratado mundial de derecho ambiental y de constitución de qué significa crímenes ambientales en las selvas, en el océano, en las grandes ciudades”.
