EL VUELO DE PALOMA.

Por: León Valencia – Revista Cambio / www.latardedelotun.com – RED Noticias de Colombia.  _____

Paloma, en un primer vuelo, ha ganado inesperadamente la postulación presidencial en su partido y, en un segundo vuelo, se ha metido en la consulta de un sector de las derechas. ¿Volará más alto?  ______

Se pensaba que el mes de diciembre arrojaría luces sobre las alianzas políticas y las candidaturas presidenciales del centro y la derecha, pero no ha ocurrido así o, mejor, sólo se ha producido un realineamiento importante, pero no definitivo. Hasta el momento sólo hay dos importantes consultas en curso.

Uribe ha buscado afanosamente, en estos cuatro años, un heredero y, al mismo tiempo, una alianza que le permita enfrentar a la izquierda. Ese afán es ahora, con la figura de Iván Cepeda, su antagonista en los tribunales de justicia, a la cabeza de la izquierda, una verdadera obsesión. Paloma, después del fiasco de Iván Duque y del doloroso sacrificio de Miguel Uribe, es su carta, no la mejor carta, no la más competitiva, pero si la más fiel, la más apegada a sus designios, en todo caso una mujer inteligente, polemista, con un pasado familiar bien anclado en la derecha.

Uribe y Paloma, además, han tenido la gran suerte de encontrarse con un reguero de candidatos bastante despistados, sin un propósito más allá de la crítica a Petro y su gobierno, sin un aparato político para soportar su campaña, sin mayor registro en las encuestas. Vicky Dávila, en caída libre, después de figurar como la outsider que desplumaría al petrismo; y, Aníbal Gaviria, Mauricio Cárdenas, Juan Manuel Galán, David Luna, Daniel Palacios, Juan Daniel Oviedo y quizás Juan Carlos Pinzón, rozando el 1% en los sondeos de opinión. En una rápida y sorpresiva movida Uribe y Paloma oficializaron una consulta con este variado ramillete de candidatos.

¡Qué fortuna! Esta señora -Vicky- y estos señores, candidatos sin opción, encontraron a Uribe y a Paloma para que les dieran un propósito: unas ideas ya ensayadas y bastante machacadas sobre seguridad y una adscripción sin ambages a la nueva derecha internacional. Ahora tienen un proyecto para enfrentar a la izquierda, que ha logrado meter, en la conversación nacional, las necesarias y urgentes reformas sociales, emblema con el cual está encabezando las encuestas. Encontraron, también, estos candidatos de la derecha, quien pusiera a su servicio un partido con arrastre electoral capaz de llevar más de tres millones votos a la consulta, un registro respetable para este tipo de eventos electorales.

Pero, los más beneficiados, sin duda alguna, son el expresidente Uribe y su candidata Paloma Valencia. Lo más probable es que Paloma, en un tercer vuelo, gane la consulta y se meta a primera vuelta con el estandarte del uribismo en sus manos y con un nada despreciable caudal electoral para negociar en segunda vuelta.

Esta consulta rivaliza con la consulta del Pacto Amplio que se definió desde el mes de noviembre y aglutina a líderes de las izquierdas con Iván Cepeda como el favorito para quedarse con la candidatura presidencial. Pero aún es temprano para asegurar que la consulta de Paloma, que agrupa el centro derecha y el uribismo, se convertirá en principal antagonista de la izquierda.

Por ahora ese antagonismo está en las manos de Abelardo de la Espriella, el candidato de la extrema derecha, que registra segundo en las encuestas, seguido por Sergio Fajardo y Claudia López, candidatos del centro izquierda, que lo siguen en los sondeos de opinión y que se postulan como la alternativa a las extremas.

El escenario electoral está abierto y es aún incierto, si se piensa que los partidos Liberal, Conservador, Cambio Radical y la U, que cobijan a los principales clanes políticos del país, todavía no han definido los mecanismos y procesos con los cuales escogerán sus candidatos y establecerán las alianzas a la primera vuelta. Tampoco el Partido Verde que tiene una importante bancada parlamentaria.

El uribismo, por lo pronto, ha dado un golpe de mano interesante, pero tendrá que batallar para ganar la consulta y batallar, aún más, para que Paloma Valencia crezca en las encuestas. Su registro era menor que el de Miguel Uribe y María Fernanda Cabal al interior del Centro Democrático y ahora está muy lejos de quienes encabezan los sondeos.

Por otro lado, Uribe ya no tiene el arrastre de 2018 cuando en una feroz oposición a Juan Manuel Santos había logrado que ganara el NO en el plebiscito por la paz. El proyecto uribista está bastante agotado, sólo que Uribe no quiere o no puede retirarse, y la derecha no ha encontrado el camino para forjar una alternativa post-uribista. Ese es el factor que campea sobre la derecha y la mantiene dispersa y con una variedad de candidatos la mayoría de los cuales tiene muy bajos registros en las encuestas.

El impacto de la detención de Maduro en las elecciones colombianas

En medio de este panorama electoral se ha producido la intervención militar del Gobierno de Donald Trump en el suelo de Venezuela y la detención abiertamente ilegal de Nicolás Maduro, el cuestionado y deplorable mandatario del país vecino. También las más temerarias amenazas de Donald Trump y Marco Rubio de proceder de la misma manera contra el presidente Gustavo Petro.

¿Qué impacto tendrán estos acontecimientos en la campaña presidencial colombiana? ¿A quién pueden favorecer?

Trump, con este golpe de mano y la negociación con la cúpula madurista sin Maduro, ha cambiado las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, anunciando el regreso de compañías norteamericanas a la explotación del petróleo, quizás aminorando la migración, quizás ajustando un poco los controles al narcotráfico, pero no ha cambiado al régimen venezolano ni ha rescatado la democracia, de paso ha dejado con los crespos hechos a María Corina Machado, a la oposición venezolana y a la derecha colombiana.

Aun así, Abelardo de la Espriella, se ha frotado las manos y se ha puesto del lado de Trump y de sus infundadas acusaciones sobre Petro y ha dicho sin miramientos que, en caso de ganar la presidencia, extraditará a Petro para que sea juzgado en Estados unidos.

No se ha percatado de que antes de la consulta interna del Pacto Histórico se produjo la vinculación de Petro a la lista Clinton y Trump arremetió contra el presidente y una consulta que iba tener máximo 1.500.000 votantes, obtuvo 2.700.000, el impacto se prolongó y en noviembre Cepeda escaló al 31% en las encuestas, ese es el antecedente ¿Qué pasará ahora? ¿Seguirá la tendencia de que los ataques de Trump a Petro favorecen y a la izquierda? Es muy probable que así sea.

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