Por: Daniel Coronell – Revista Cambio / www.latardedelotun.com – RED Noticias de Colombia. _____
Un hijo del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, a quien le asignaron por reparto el caso del expresidente Álvaro Uribe, trabaja para uno de los sujetos procesales que actuó en el mismo caso. El magistrado se llama Carlos Roberto Solórzano Garavito, es el presidente de la Sala Penal de la Corte y a él le correspondió evaluar, inicialmente, si el máximo tribunal admite o no las demandas de casación que la Fiscalía y los representantes de víctimas interpusieron y, en segundo lugar, si dichas demandas deben aceptarse, con lo cual Uribe sería condenado, o si las rechaza y, así, el caso terminaría.
¿Tendría garantías de equidad el procesado Álvaro Uribe si el hijo del magistrado, en cuyas manos está su suerte judicial, trabajara para la fiscal que lo acusó? ¿Tendrían esas garantías de imparcialidad las alegadas víctimas del expresidente si el hijo del magistrado ponente trabajara para el procurador que actuó en el caso como parte de la bancada de defensa del expresidente?
Hace un par de días, en un breve comentario en El Reporte, informé que el abogado Carlos Roberto Solórzano Rojas, hijo del magistrado ponente en el caso Uribe, fue nombrado por la entonces procuradora Margarita Cabello Blanco –una verdadera máquina de clientelismo judicial– como asesor de su despacho, con funciones en la Procuraduría Delegada de Intervención 5, Tercera para la Investigación y Juzgamiento Penal.
Esto sería apenas una muestra más de la aberrante costumbre de nombrar familiares de los altos magistrados en los organismos de control, si no fuera porque Solórzano junior trabaja justamente en el despacho de Bladmir Cuadro Crespo, el procurador del caso Uribe y otra ficha de Margarita Cabello. Hace casi año y medio les hablé de las actuaciones del doctor Cuadro, en una columna llamada “Procurador de Coincidencias”.
Durante el juicio, Bladimir Cuadro fue el eco de los abogados de Álvaro Uribe. Ahora, por obra de otra coincidencia, es el superior del hijo del magistrado ponente.
En los círculos uribistas se da por hecho que el magistrado Solórzano no admitirá las demandas de casación, y colorín-colorado.
La cosa iba a pedir de boca, en total silencio, hasta el viernes, cuando la situación se hizo pública. En ese momento puso el grito en el cielo un colectivo uribista que se llama a sí mismo el grupo de los 38 juristas.
Entre sus ilustres miembros están, entre otros, José Alfredo Escobar Araújo, el de los botines de Giorgio Sale; el exfiscal Luis Camilo Osorio, en cuya cuestionada administración floreció el paramilitarismo, al punto que una de sus integrantes, apodada la batichica, fue nombrada jefe del ente acusador en Cúcuta; y Everth Bustamante, un exguerrillero del M-19 a quien Uribe nombró director de Coldeportes, para tristeza de los atletas y fortuna de Programar Televisión, empresa que resultó siendo de dos allegadas suyas.
No fue sino que el tema se mencionara para que la revista Semana, fiel servidora del expresidente, invitara a 2 de los 38 para que pidieran que el caso Uribe se decidiera “sin presiones”. Tomó la palabra el abogado Juan Carlos Prías, uno de los miembros respetables de la cofradía, para explicar cuáles eran las presiones que temía:
“Le voy a poner un ejemplo muy sencillo. Esta mañana vi un trino del señor Daniel Coronell en el cual menciona que ha investigado al señor magistrado ponente del recurso de casación, quien deberá tomar la iniciativa y presentar el respectivo proyecto de fallo. Y ni siquiera a él, sino a su hijo. Lo acusa de que su hijo trabaja en la Procuraduría General de la Nación con algún procurador que tuvo que ver en este caso. Si vamos a hablar de ese tipo de inhabilidades que, por cierto, no tienen ningún fundamento para una recusación. Y ni las partes lo han hecho así dentro del presente caso, al menos hasta el momento, pues que sentido tiene ponerse a averiguar sobre qué hacen los hijos de los magistrados, etcétera, etcétera, en un caso tan delicado”.
https://youtu.be/GZdHuoTQ49g?si=FAYCe5kT7UgxaxWR
Discrepo respetuosamente. Desde luego, tiene sentido “ponerse a averiguar”, porque es una información de interés público. Los ciudadanos tienen derecho a saber que el hijo del magistrado ponente fue favorecido con un nombramiento por una procuradora general uribista y que trabaja a órdenes del procurador que actuó en el juicio, y que, además, lo hizo como si fuera un auxiliar de la defensa del expresidente.
También los colombianos tienen derecho a saber que la candidatura de Carlos Roberto Solórzano para ser magistrado de la Corte Suprema fue impulsada por el entonces fiscal Francisco Barbosa. Además, por esos mismos días de mayo de 2023, cuando Solórzano fue elegido, Barbosa nombró a Myriam Rojas Parra, la esposa del hoy magistrado Solórzano y madre del ahora asesor del procurador del caso Uribe, como directora seccional de fiscalías de Bogotá. Así lo contó la periodista Sylvia Charry para Cambio.
Esa cercanía del magistrado ponente con Barbosa surgió en la Universidad Sergio Arboleda, el mismo lugar donde coincidieron con Carlos Camargo, el polémico magistrado de la Corte Constitucional, nominado a ese cargo por la Corte Suprema con participación de Carlos Roberto Solórzano
La nominación fue muy controvertida porque Camargo nombró o le dio contratos, en la Defensoría del Pueblo, a varios familiares de magistrados de la Corte Suprema. El nombre de Solórzano no salió entre los beneficiarios porque Camargo no le entregó prebendas a ningún familiar suyo. En las últimas horas descubrí que se las dio al propio Solórzano.
En los cuadros de contratación de la Defensoría del Pueblo hay otra información de interés público. El hoy magistrado Solórzano fue favorecido con contratos de la entidad dirigida por Carlos Camargo. A pesar de eso, no se declaró impedido para participar en su nominación.
Todas esas cosas son las que hay que ponerse a averiguar.
Por cierto, aseguró el doctor Prías que nadie había recusado al magistrado ponente. Me temo que se equivoca. El viernes, mientras él hablaba desde su carro, los abogados representantes de víctimas Reinaldo Villalba y Miguel Ángel del Río presentaron recusación contra el magistrado Carlos Roberto Solórzano Garavito.
Desde ya les puedo garantizar que esa recusación será negada y muy probablemente la casación no será admitida. El mundo y la Corte se han ido llenando de Solórzanos.
