El Gobierno de Colombia en cabeza del presidente Gustavo Petro y su ministro de Hacienda Germán Ávila, ha declarado que toma distancia del Banco de la República tras rechazar el aumento de las tasas de interés en 100 puntos, argumentan que esto frena el crecimiento económico del país. El gobierno califica como un ex abrupto la posición de Ban República al incrementar en tres meses, 200 puntos en las tasas de interés, 100 en enero y 100 en marzo; es excesiva la postura de la Junta Directiva del banco, considerándola un obstáculo para la reactivación económica, apunta el ministro.
La excusa que esgrime de la Junta directiva del banco, es el impacto en la inflación por el aumento del salario vital. La realidad muestra lo contrario y la economía en general marcha muy bien, basta ver las cifras de inflación, desempleo y consumo.
Hay que resaltar que no hay un solo banco central en el mundo que históricamente haya tomado una decisión económica tan desmesurada en tan poco tiempo y en contra de indicadores positivos.
Según las palabras de Ávila, el gobierno no va a cohonestar esta decisión y toma distancia de la Junta. Próximamente el gobierno citará a un gran foro económico nacional para poner sobre el tapete esta discusión económica, para dilucidar que es lo que realmente le conviene al país y no solo a los 25 operadores financieros que se benefician directamente de estas medidas. Que solo sean tomadas por una Junta de cinco miembros en detrimento de toda la nación y a favor del enriquecimiento de los banqueros.
