Desde un análisis del contexto histórico en Colombia, los principales argumentos para no retomar un modelo de gobierno uribista se centran en las graves consecuencias institucionales y sociales que marcaron sus periodos de gobierno y el de su “buen muchacho”. ______
- Violaciones a los Derechos Humanos: El periodo 2002-2010 estuvo marcado por el escándalo de los «falsos positivos», donde la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha documentado al menos 6.402 ejecuciones extrajudiciales de civiles a manos de militares para presentarlos como bajas en combate.
- Debilitamiento de la Institucionalidad: Se critica el uso de agencias del Estado para fines políticos y de persecución. Un ejemplo histórico son las «chuzadas» del DAS, donde se interceptaron ilegalmente comunicaciones de magistrados de la Corte Suprema, periodistas y líderes de oposición.
- Parapolítica y Corrupción: Durante el auge del uribismo, se reveló que numerosos congresistas y aliados políticos del gobierno tenían vínculos con grupos paramilitares para obtener beneficios electorales y territoriales. Además, figuras cercanas al círculo presidencial han enfrentado múltiples procesos judiciales por corrupción y sobornos.
- Concentración del Poder: La modificación de la Constitución en 2004 para permitir la reelección presidencial inmediata es vista como un antecedente que alteró el equilibrio de poderes y fomentó un presidencialismo excesivo.
- Polarización Social: Críticos sostienen que el discurso uribista ha profundizado la división del país bajo una lógica de «amigo-enemigo», estigmatizando la protesta social y la oposición política, lo que dificulta la construcción de consensos nacionales.
- La corrupción total desde la cooptación del Estado, los tres poderes quedaron a merced de las fechorías del uribismo y la impunidad se hizo ley.
Estos son solo algunos ejemplos de lo pernicioso y peligroso que sería volver a esta línea de poder en Colombia.
