www.latardedelotun.com / Fuente: Min Trabajo. ______
Este 1 de mayo, el Gobierno Nacional firmará decreto histórico de reparación colectiva al movimiento sindical en Colombia. ______
Una medida sin precedentes que contempla 180 acciones construidas junto a organizaciones de trabajadores, y que marca un hito en la dignificación del sindicalismo y la garantía de no repetición.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, firmará este primero de mayo el decreto de reparación colectiva al movimiento sindical en Colombia, una decisión histórica que reconoce décadas de violencia, persecución y estigmatización contra las y los trabajadores organizados del país.
El anuncio, realizado por el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, y ampliamente aplaudido por líderes sindicales, contempla la implementación de 180 acciones construidas de manera conjunta con las organizaciones de trabajadores, orientadas a garantizar la dignificación del sindicalismo y la no repetición de la violencia antisindical.
Esta medida se enmarca en el proceso de reconocimiento del movimiento sindical como Sujeto de Reparación Colectiva, un paso fundamental para saldar una deuda histórica del Estado colombiano con quienes han defendido los derechos laborales en medio del conflicto.
Bajo la premisa de que “sin sindicalismo no hay democracia”, el Gobierno Nacional avanza en la construcción del Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC), liderado por las centrales obreras CUT, CGT, CTC y FECODE, con el acompañamiento de la Unidad para las Víctimas y entidades del Sistema Nacional para la Reparación Integral a las Víctimas
(SNARIV).
“El país reconoce hoy una deuda histórica con el movimiento sindical. Este no es un acto simbólico, es una decisión política que busca reparar el daño causado y garantizar que nunca más se repita la violencia contra las y los trabajadores en Colombia”, aseguró el ministro del Trabajo.
Durante décadas, el sindicalismo ha enfrentado una persecución sistemática que se remonta a los años 20, configurando una grave crisis de derechos humanos vinculada a la violencia, el paramilitarismo y la estigmatización. Hoy, gracias al Acuerdo de Paz de 2016, estos hechos avanzan hacia el esclarecimiento de la verdad en instancias como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad.
Este primero de mayo no solo será una fecha de conmemoración, sino también un punto de inflexión para el país: un paso firme hacia la memoria, la justicia y la reparación colectiva del movimiento sindical colombiano.
