Autor: Carlos Saracay Rivas – www.latardedelotun.com
____ Ensayo que hace parte del libro LECCIONES DE FILOSOFÍA CON MI NIETO MATÍAS.
_____ El asombro es la primera actitud científica y filosófica. Es la pregunta espontanea que surge al observar un fenómeno u objeto. “¡Oh! ¿Qué fue? ¿Qué pasó, qué es eso? ¿Una maravilla, un milagro?” Parece que dijese Matías. Asombrarse es preguntarse cognitiva y emocionalmente por lo que produce el asombro, es cuestionar el objeto desde un sujeto en acción. Es comenzar a pensar, a buscar significado, respuestas y soluciones a los problemas que nos va planteando la vida. Así no se pasa desapercibido el entorno, sino que se comienza a incorporar a un yo consciente, significante y significativo en la inmensidad… El asombro por las cosas, por la vida, por el ser… fue lo que llevó a los primeros filósofos griegos a preguntarse por su origen, valor, su estructura y funcionalidad. Lo cual los llevó a las primeras indagaciones, teorías, propuestas, respuestas nuevamente cuestionadas que fueron constituyendo el camino del pensamiento, con una riqueza de argumentos, críticas y demostraciones, como la que el agua era el principio fundamental, luego que el aire más volátil y fundamental, hasta las teorías más a abstractas y metafísicas como la teoría de los números, del ser, teorías ontológicas que luego abrieron la vía para comprender la materia y la teoría de los átomos… Del asombro también es posible saltar a la fantasía, a la imaginación sin argumentar, dejando el pensamiento divagar por explicaciones fantásticas, fascinante, pero sin ningún rigor que confronte la realidad. Ello corresponde al pensamiento mitológico, que se eleva sublimemente hasta la poesía y en muchos casos hasta la música, lo cual no es rechazable por sí mismo, sino por la utilización que se ha hecho de este pensamiento para engañar, para alienar, haciéndolo pasar como verdad, como cierto, cuando es en realidad una bella fantasía que satisface esa necesidad del pensamiento de deambular y gozar de lo sublime. Es así que han surgido alienantes religiones que, si bien satisfacen esta necesidad humana de arte y sublimidad, nos sacan de la realidad para llevarnos por caminos de mentira al engaño y a la explotación. Lo cual llamamos alienación… Pero si bien el asombro corre este riesgo, es innegable que es o buen comienzo de relacionarse con la realidad, con los objetos y fenómenos que nos ofrece la vida. Por el agua, el aire, las flores, el mar, los volcanes… hasta por los números, las ideas, las teorías… el macro y el microcosmos… hasta por el infinito, que los humanos logramos pensar.
