Centro democrático.
______Los candidatos de la lista por este partido a la Cámara 2022 – 2026 son:
Gabriel Jaime Vallejo Chujfi # 101 y cabeza de lista. Representante en ejercicio, abogado.
Daniel Jaramillo # 102 – Representa las juventudes, líder y emprendedor, estudiante.
Luis Fernando Marmolejo # 103 ex miembro de la Policía Nacional, catedrático.
Carlos Alberto Botero # 104 – Ex gobernados (2 veces) del departamento de Risaralda – Médico de profesión.
Dos candidatos que representan las viejas prácticas políticas Vallejo – Botero y dos personas nuevas Jaramillo – Marmolejo, estos últimos serían las caras de renovación del CD en este departamento, de estos tenemos claro que serán muy escasos los votos que puedan aportar a la lista.
Ahora bien, se podría pensar que el doblemente exgobernador Botero cuenta con un caudal de votos importante que lo puedan poner nuevamente en el escenario político, ser reencauchado y reafirmar ese adagio popular cada vez más desvalorizado, “no hay muertos políticos” o “en política no hay muertos” que equivale a lo mismo, al decir que quienes están viviendo un periodo de ostracismo, bien pueden en un futuro renacer de sus cenizas. Acá en Risaralda es diferente y los ejemplos son muchos, políticos importantes que han perdido su protagonismo siendo derrotados en las urnas, viven el presente en una cuasi proscripción por parte de los ciudadanos. Botero en su aspiración a la alcaldía sacó algo más de 7.000 votos, solo le ganó al desconocido Jesús María Hernández. No sabemos cuales son las cuentas del ex mandatario de los risaraldenses y menos que significa el confuso mensaje de las vallas. ¿Hacerse contar para negociar un puesto más adelante?
Mención aparte para el representante Vallejo Cujfi, alfil del uribismo y defensor a ultranza hasta hace unos meses del presidente Duque y su labor. Las posturas de este congresista lo hacen de la línea dura del partido, podemos decir que en los pasillos de la cámara y en los medios nacionales donde frecuentemente mojó prensa no siempre por las buenas iniciativas si no por sus posiciones contrarias al país y en beneficio de unos pocos, tuvo mucho protagonismo. Es reconocido en otras regiones como un uribista pura sangre, que ha tratado siempre de defender lo indefendible y por encima de todo, a su jefe, es un abyecto e irrestricto adalid de los postulados de la extrema derecha. En el departamento su imagen está maltrecha y desde las diferentes orillas reprueban su labor legislativa en pro de su tierra, los temas importantes de región quedaron en el vacío.
En las pasadas elecciones legislativas, el Centro democrático logró 52.000 votos en el departamento, de los cuales el representante electo Vallejo sumó un poco más de 23.000. Recordemos que en ese momento el CD estaba en el curubito de popularidad en las clases medias y altas de esta región y con el arrastre de la imagen de su mentor político desde la lista al senado, logró este escaño.
La actualidad política actual es diferente, la percepción y las encuestas así lo demuestran, hemos pasado por un estallido social inédito en el país, una pandemia y unas condiciones sociales y económicas desastrosas, amén de la mala imagen y arbitrariedades del presidente Duque. Este es el panorama general del Centro democrático en el departamento de Risaralda con miras a las elecciones legislativas del 13 de marzo próximo. Sus oportunidades están muy reducidas.
