“Me sorprendieron con Matías hablando, entre miradas, sobre epistemología”

De su último libro, LECCIONES DE FILOSOFÍA CON MI NIETO MATÍAS.

Por: Profesor Carlos Saracay Rivas

_____  Ciertamente es una frase muy atrevida. Algunos de mis críticos se han preguntado: ¿Cómo es posible?, en tanto que otros se han referido a ella en un tono bien despectivo: Basura, huevo nadas de Carlos que no tienen ningún valor, pura mierda… Se ve que estos críticos saben mucho de eso, pero muy poco de epistemología. Trataré, por lo tanto, de responder a los primeros, desde mi experiencia filosófica y pedagógica, toda vez que nos enfrentamos al mundo fascinante del desarrollo humano infantil, y a una ciencia filosófica cualitativa, poco estudiada y conocida.

La epistemología estudia el problema del conocimiento, desde la filosofía. Es reconocida como la ciencia de las ciencias, porque trabaja sobre sus métodos de investigación, sus alcances de veracidad, su clasificación e integración. Lo que posibilita, en la actualidad, una cosmovisión científica, postmoderna, sustento, parque se basa en los problemas y planteamientos más actualizados del devenir de las ciencias, lejos de todo dogmatismo y absolutismo propio de las cosmovisiones religiosas e individualistas, burguesas, liberales y neoliberales.

Concluyendo mis estudios, sobre ella, resumo en tres los problemas que se plantea la epistemología:

  1. El problema del conocimiento como tal, qué es, por qué, cómo se origina y se realiza, cómo se comprende y se valora…
  2. El problema de la verdad, cuándo, cómo surge, verdad subjetiva, objetiva, dialéctica? Lo cual nos ayuda a dilucidar sobre los dilemas o conflictos de la verdad. Por ejemplo, en un partido de futbol ambos equipos se persignan al comenzar, buscando ambos la protección divina. Al final, cuando uno de los dos ha ganado, agradece el ganador a su protector. ¿Pero qué pasa con el equipo perdedor? ¿Maldice, niega o lo agradece, por haber perdido? Será problema de la divinidad, favoritismo o exclusión. ¿O será problema del conocimiento de los jugadores de ambos equipos? Para aclararlo habrá que recurrir a ciencias, como la historiología, sociología, antropología, biología, neurofisiología, sicología y a la filosofía misma en sus estudios sobre visiones o cosmovisiones del universo y de la historia.

Otro ejemplo se da cuando se discute el alza del salario mínimo, el problema se vuelve más complejo, son tres los que discuten por hacer valer su verdad, los trabajadores, los empresarios y el gobierno. En la práctica de la cotidianidad social, se impone la del gobierno. Pero más allá de eso, ¿cómo explicar y sustentar dónde está, ciertamente, ¿la verdad? Para resolverlo hay que recurrir a la economía, historiología, sociología y política. No es fácil, es complejo, pero de ello trata la epistemología, precisamente. El conocimiento no solamente es subjetivo ni objetivo, es dialéctico. Planteémoslo con el poeta y profesor, Antonio Machado. El ojo que ves, es ojo porque tú lo ves, ¿o porque él te ve? De la respuesta porque tú lo ves surgen las teorías subjetivistas, las que hacen énfasis en que el conocimiento lo determina el ser humano o divino que conoce, reconocidas como idealistas. Y son objetivistas aquellas que el énfasis lo hacen en el objeto, en la materia que se impone por encima del sujeto. Muchos clasifican en sólo dos, todas las teorías, olvidando la posibilidad de que el conocimiento, como una síntesis dialéctica, surja de su contradicción, de esa novedosa relación entre el sujeto que conoce o ávido de conocimiento y el objeto que posibilita ser conocido, explorado y transformado, convertido en una síntesis maravillosa, capaz de transformar la realidad objetiva y subjetiva.

  1. El problema de las ciencias, su metodología de investigación, su clasificación e integración, como lo señalamos al comienzo. Lo cual nos posibilita elaborar una cosmovisión en movimiento, sujeta al devenir de las ciencias y de la realidad cósmica e histórica y no atada a los intereses individualistas de una casta dominante.

De esta forma sabemos que la epistemología estudia un mundo inmenso e intenso, que no es útil mercantilmente, pero que lo comprende, explica y ahonda, en la inmensidad del mar profundo e insondable de su problemática de investigación. Intenté ofrecerles una dirección electrónica para su lectura y complementación, pero en esta ocasión no encontré ninguna actualizada.

Con esta somera explicación podemos abordar, muy de cerca, la posibilidad de establecer una charla, plática o comunicación, con la mirada, entre un niño de dos a cuatro meses y un modesto profesor de filosofía y pedagogía. Una charla que bien puede ser más poética y especulativa, que comercial.

Por dónde, ¿cómo, de qué manera es posible que surja entre las miradas un tema fascinante, pero complejo?

Pues veamos, Matías vive su primera etapa del desarrollo humano infantil, que, de acuerdo a las teorías psicoanalíticas iniciadas por Sigmund Freud, corresponde a, el Prehinivitorio Oral, toda su pulsión o energía por la vida y la capacidad de conocimiento y pensamiento, latentes, se concentra en la succión y degustación oral, los labios y la boca comienzan a ser expresión y satisfacción de amor y pensamiento, que muchos en su particular desarrollo todavía conservamos:

¡El beso!

Labios pétalos de rosa

apetecibles

jugosos y propicios

para por otros labios,

por loca pasión,

ser robados.

El pensamiento abstracto y elaborado, ha superado ya esta etapa, pero aún, hasta la edad senil, disfrutamos su sabor. Si bien es evidente este placer en la primera etapa del desarrollo infantil y es comprensible la satisfacción psicosexual, a la que se refiere Freud, profundizando su concepto de LIBIDO, yo me atrevo a decir que además de lo sexual y psicológico emocional, también es comprensible en el concepto incluir el pensamiento. En la libido se integra toda la pulsión de vida, es decir, toda la energía potencial por vivir, desarrollarse y superarse, permanentemente; es concentración de sus capacidades biológicas y psicológicas, torrente e impulso hacia adelante, hacia la satisfacción de todas sus necesidades, dentro de la cual cabe, sin duda, la de conocer y pensar, la característica necesidad del ser humano, como la de socializarse y propender por la armonía, aun cuando algunos pocos la confunden con la codicia, el acaparamiento y la corrupción, en boga.

Es, este potencial el que se expresa, y yo veo con los binoculares de la pedagogía, sobresalientes, en mi nieto Matías, observémoslo:

Aprecio, desde mi mirada epistemológica y poética su avidez por lo que mira, como si se preguntara, ¿Qué es todo esto?, que bien puede ser el todo que tiene al frente o nada. Ambas posibilidades son válidas para interpretar que el ser y la nada están al alcance de sus ojos, hay en ellos una apertura al universo, a la búsqueda. Entonces yo le digo, “Púchica, Matías. veo en toda tu expresión interrogantes, búsqueda y satisfacción, desde tus ojos hasta tus labios”

En esta fotografía su madre logra sacarle una expresión de entusiasmo, el asombro aristotélico, que es lo primero que vive el filósofo frente a la realidad y lo cual motiva sus preguntas y primeras respuestas. “Qué alegría, ¡que sorpresa, Matías, el horizonte de posibilidades se te abre hacia el infinito Bravo!, vamos con toda nuestra emoción!”

He aquí sus primeras afirmaciones, “por supuesto que miras y aseveras lo que miras, que capacidad de apertura, con malicioso y seguro estilo.”

Dice Matías: “No papá, no solo de bandeja paisa, vivimos los paisas, también es importante mirar, indagar por otros lados que no son concretos, sino abstractos y sublimes, es decir, realidades de pensamiento,” Y a la final, él no comió nada de tan suculento plato, pero el padre, seguramente, no dejo ni el pegado.

Dice él: “Como lo veis, estoy estrenando mi primera pantaloneta de nadador y aunque aún no lo hago bien, me gusta el agua, no lloro cuando me introducen en ella, pero si protesto cuando me intentan sacar. ¡Rico, sabroso todo esto!” Y lo expresa con todo el cuerpo, con sus ojos y boca, libidinosa.

Más nítida en esta fotografía se aprecia el conjunto de un rostro expresivo, ávido de conocimiento y un poco más allá de la satisfacción oral. “Así es Matí, con ímpetu y seguridad te dispones a abordar el mundo de sabores, problemas y múltiples soluciones en el río de Heráclito, donde nadie se puede bañar dos veces, por el agua en movimiento, tal como funciona la realidad y el pensamiento.”

Observen su placidez de ser, en las manos de un tesonero trabajador del agua y de la tierra, con cariño y esmero proletario. “Gracias Don John, por su ternura y trabajo, para que la vida y el pensamiento continúen por múltiples caminos que me dispongo a explorar.” Interpreto que dijese, con su mirada.
Acabando de bailar con la Mamá, no lo inmutaron los pasos rítmicos y saltarines, las vueltas, ni la música, para vivir su satisfacción oral y su mirada hacia afuera, hacía el ser y la nada; por el contrario, con todo ello, esperaba la música y los pasos que le ausentaban el sueño.” Es mejor pensar y sentir, que irse, tan temprano, a dormir”, me dice.

Seguro que ambos saben mirar. ¿Podrías establecer la diferencia? “La mirada de mi madre es una mirada realizada, de mucha búsqueda, preguntas y respuestas, verdades y mentiras, procesos y proyectos terminados, otros inconclusos, ojos que aún no se cansan de mirar. Yo apenas comienzo, pero me siento seguro de emprender el reto de vivir, de conocer, indagar… Compréndanme, ya miro con mis propios ojos, comienzo a hacer mi propia Historia, en la inmensidad de la historia universal y humana.”

“Y de esta forma, que siga la vida, con toda la  alegría de ser una nueva personita integral. Me saldrán los dientes y podre morder, vendrán los juegos, los libros, la escuela, el bachillerato… muchos horizontes por conquistar. En otra ocasión les mostraré que también he aprendido a llorar, es mi vos de protesta, resistencia y rebeldía. Por hoy, va mi vos de aliento para quienes se atreven a pensar.”

Y así podríamos seguir interpretando sus miradas epistémicas sorpresivas y alentadoras de múltiples pensamientos. Próximamente les estaremos haciendo llegar las direcciones de algunos videos para que se animen a ahondar en  la interpretación. También, siguiendo la recomendación del maestro Estanislao Zuleta pueden profundizar el estudio en su ensayo “Sobre la Lectura”, en el cual recomienda que la mejor fuente de estudio epistemológico lo escribió Freud en su obra “Las teorías sexuales infantiles”.

Para complementar sobre la teoría sexual de Freud es bien didáctica esta lectura:

https://www.psicoactiva.com/blog/etapas-del-desarrollo-psicosexual-freud/

Sobre la lectura: http://www.lugaradudas.org/archivo/publicaciones/fotocopioteca/12_juana_anzellini.pdf

Las teorías sexuales infantiles, escritas por el mismo Freud las encuentran en

https://www.biblioteca.org.ar/libros/211796.pdf

 

 

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