LA POLÍTICA ES UNA RELIGIÓN DONDE EL ELEGIDO TIENE PODER DIVINO

Por: Zahur Klemath Zapata / www.latardedelotun.com

______  La historia de la humanidad está ligada a la religión y a su vez a la política. En un principio las dos se confundían y solo se sentía el poder religioso que era la que dominaba la vida humana.

Con la llegada de la filosofía, el raciocinio, la ciencia, la física, la fantasía y emociones comienzan a pasar a una segunda línea donde juegan los dos según sus intereses económicos y políticos.

Estamos en el siglo veintiuno donde la tecnología ha desplazado creencias religiosas y ha creado otro universo de fantasía donde el ser humano juega con estas en un realismo fantástico que hace millonarios a quienes venden esos juegos.

Los políticos aquí son otros personajes que juegan con la mente de quienes los escuchan y crean otra fantasía donde el ciudadano es el peón de brega para sus actuaciones económicas y criminales.

Nuestro avance genético solo está en una minoría el cual es más pasivo y permanece casi siempre en silencio, no tiene el poder de protestar porque es minoría. Pero las hordas de seguidores de los políticos avasallan cualquier enemigo que el político tenga en mente atacar.

Cientos de miles de personas mueren hoy asesinadas por inconscientes mandaderos que solo siguen órdenes del criminal que está sentado detrás de un escritorio. Eso es lo que estamos viendo en videos que suben a la red y solo nos horrorizan al ver tanta criminalidad.

Hay gente que protesta, pero no es suficiente esos gritos de dolor que escuchamos de todos los rincones del planeta. Las religiones tienen dioses crueles que permiten tanta crueldad, o será que esos dioses sólo existen en nuestra imaginación y por eso no hay fuerzas invisibles que detengan tanta masacre que ha existido en la existencia de este planeta.

Somos crueles y desentendidos del dolor ajeno. Porque el dolor de otros solo nos horroriza dentro de nuestras emociones. No lloran los psicópatas, esquizoides o asesinos en serie porque para ellos es parte de sus emociones. Y el resto tiene miedo de lo que está pasando porque no sabe cuándo esos golpes van a tocar a su puerta y no sabe cómo defenderse de ese enemigo que todo el mundo conoce.

El mundo está perdido en su propia maraña igual que un huracán que crece y disminuye según los cambios de temperatura. Así estamos viviendo desde el día que se enfrentó Caín contra Abel según la biblia. La muerte comenzó a tocar en todos los sitios donde los humanos se asentaban.

Hoy lo sabemos todo en segundos y el odio está regado hasta en los que dicen hay bendito.

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