Las alertas están encendidas desde hace varios meses por el impacto del COVID -19 en las zonas rurales de Colombia, especialmente la vulnerabilidad de las comunidades indígenas establecidas ancestralmente en sus territorios. Estas etnias están en un peligro inminente de desaparición, al igual que las comunidades afro asentadas en la región Pacífica y la región Atlántica.
No se ve, no se percibe el compromiso del gobierno para establecer mecanismos eficientes y eficaces en el manejo de la pandemia en estas zonas. La declaración de Carlos Alberto Baena funcionario del gobierno central con el rimbombante cargo de Viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos de Colombia, de no ser por lo dramática y preocupante sería para reír a mandíbula batiente, decir que se está tratando de mitigar el efecto del coronavirus con charlas y que se ha despachado una cantidad importante de mercados no es serio ni responsable. Esto lo dice un Viceministro que fue senador y es Pastor de una iglesia, que cínicas y duras palabras.
Señor gobierno donde esté, cantando, haciendo magia, malabares con el balón o simplemente recibiendo órdenes, ESCUCHE! el clamor de esas comunidades, están al borde de un exterminio, de un genocidio del cual ustedes son determinadores y nosotros cómplices si guardamos silencio.
Utilizan sin vergüenza los recursos del Estado en programas de auto elogio por TV y contratando encuestas de popularidad a estas alturas, también comprando armamento y camionetas blindadas; con estos recursos deberían estar implementando programas, haciendo hospitales con UCI adecuadas y necesarias, pagando sueldos dignos al personal de la salud, estableciendo los mecanismos idóneos para el manejo de esta crisis sanitaria y no enviando tropa como a Leticia, ni con paños de agua tibia.
NO ES JUSTO, NI HUMANITARIO, NI CONSTITUCIONAL EL TRATO DADO POR USTEDES A ESTAS COMUNIDADES. Es hora de alzar la voz por ellos!!!
