Redacción, latardedelotun.com .—–
Las próximas elecciones presidenciales en Colombia están programadas para el domingo 29 de mayo de 2022 (Primera vuelta) y el domingo 19 de junio de 2022 (Segunda vuelta) Para un período que va del 7 de agosto de 2022 al 7 de agosto de 2026. La campaña arranca oficialmente el 31 de enero de 2022.
De acuerdo a lo que ha pasado, ya arrancó. Unos pre candidatos que más que esto, ya son candidatos fijos y que de no suceder algo extraordinario, irán hasta el final con o sin el acompañamiento de sus partidos. Entre estos están en carrera mostrando la sonrisa y los dientes cuando toca, Sergio Fajardo como pre candidato del Partido Verde, allí tiene una dura competencia de Camilo Romero, ex gobernador de Nariño, Carlos Amaya ex gobernador de Boyacá, Iván Marulanda senador, entre otros. Excepto Fajardo el tibio, los demás son muy buenos prospectos. Gustavo Petro por Colombia humana, Jorge Enrique Robledo por el Polo democrático.
Rodolfo Hernández independiente, Juan Manuel Galán, Luis Fernando Velasco por el liberalismo, Germán Vargas Lleras y Alex Char por Cambio Radical. Por el Centro democrático hay varios en la baraja de posibles candidatos, lo que se repetirá de seguro es aquello de “el que diga Uribe” Del partido de la U salen al escenario Roy barreras, Aurelio Iragorri y quizá Dilian Francisca Toro. El Partido Conservador también tiene varios precandidatos. Martha Lucía Ramírez, esperando que no salga muy maltrecha de este gobierno, Luis Alberto Moreno y Mauricio Cárdenas. Y el candidato de la FARC.
Todos los mencionados están en lista de espera por sus partidos o por aspiraciones personales, cada uno representa una línea diferente en sus colectividades, excepto en el CD donde todos los caminos conducen a Uribe.
Fico en los últimos 20 años ha jugado un papel activo en la política regional en su Antioquia natal. De la mano de Sergio Fajardo salió elegido concejal de Medellín en 2 periodos seguidos, en 2011 perdió la alcaldía de la ciudad con Aníbal Gaviria y en 2015 finalmente salió electo como alcalde.
Desde un comienzo decidió enfocarse en temas de seguridad, lucha frontal contra el micro tráfico y las bandas criminales, pero se olvidó de otros actores fundamentales de violencia, los reductos paramilitares en las comunas.
Su periodo no estuvo exento de escándalos, entre ellos: Intervención en política a favor de su ex secretario de gobierno, candidato a la alcaldía de la capital de la montaña. Favorecimiento a contratistas amigos de su administración. Captura y condena de su secretario de seguridad por reunirse clandestinamente con cabecillas de la oficina de Envigado para un acuerdo de «gobernabilidad”. El periódico de la facultad de periodismo de la universidad de Antioquia, De la Urbe, denunció que Gutiérrez utilizó dineros públicos para apoyar una campaña de desprestigio en redes contra políticos y concejales de la ciudad que eran opuestos a su plan de gobierno.
Kiko este fin de semana, destapó sus cartas para ser un eventual protagonista en la carrera presidencial, y como el vecino del Chavo, lo hizo pendencieramente, jugando con sus propias intenciones de encontrar desde ya a quien dispararle, contra quien enfocar su artillería como representante de la clase política y grupos de poder económico de Antioquia, contra quien como en la vecindad tiene mejor arraigo con la gente, Petro.
Esa referencia a que el hombre de la Colombia humana es más peligroso para este país que el coronavirus no es digna de un buen prospecto a la casa de Nariño, de una vez esto lo puso en el lugar que ocupa. Es un escuálido pendenciero que en épocas pasadas apenas se acercaba una cámara, comenzaba a amenazar a todos los malandrines del Valle de Aburrá y alrededores, como un Sheriff, el pistolero sin miedo que estaba enfrentando la delincuencia. Paja, todo quedó igual o peor.
Salida en falso, ¿de Fico o de Kiko? Esperemos a ver si afina o cae en cuenta de cuál es su lugar en la política colombiana.
