Por: Leonardo Franco Arenas
El capitalismo salvaje
Es inhumana su práctica en los actuales momentos, el mundo está inmerso en una crisis de grandes e impredecibles proporciones, no solo en aspectos sanitarios sino con implicaciones económicas que pueden ser devastadoras, especialmente para los segmentos poblacionales más vulnerables; por tanto es inaceptable este tipo de economía donde se impone el afán de las ganancias por encima de cualquier consideración social en la época actual.
Este término comenzó a utilizarse para describir al nuevo capitalismo a partir de la década de los 90’, híbrido del neoliberalismo que comenzó a extenderse globalmente desde los 70. En Colombia recordamos a Gaviria Trujillo y su frase en el discurso de posesión “Bienvenidos al futuro” y la aprobación de la Apertura Económica, con el Conpes 2465 -llamado ‘Modernización de la economía.
¿Los resultados a través de los años? una economía descontrolada y con consecuencias extremamente negativas que además conlleva aumento masivo de la pobreza, crimen y desempleo en las países subdesarrollados o en vías de desarrollo y con sistemas políticos débiles. “El capitalismo salvaje no es otra cosa que el lucro por el lucro en sí mismo, que da nacimiento a una nueva categoría: el homo economicus, olvidando de esta forma los fundamentos y los postulados con los que fue creado el pensamiento del sistema capitalista por sus fundadores. Es un extremismo del lucro, que implica la responsabilidad fiduciaria de maximizar los intereses de los accionistas y, en consecuencia, minimizar los costos, con el problema de las externalidades que ello conlleva. Estas externalidades son laborales, sociales y también ambientales, y afectan a la democracia y a la transparencia” Sosteniblepedia.org.
Pauperización de salarios y condiciones laborales, ahorro y recortes en educación, salud e inversión social. Todo esto a la orden del día, a pesar de la situación actual tan precaria para la sociedad colombiana. Estamos viviendo un desarrollo desenfrenado del capitalismo salvaje.
Alfiles de la desinformación
No tengo duda alguna, los comentarios obtusos, mal intencionados y la mayoría de las veces rayando en la estupidez por parte de algunas figuras públicas del Partido Centro Democrático no son por ignorancia, falta de conocimiento o imbecilidad de quienes los emiten. NO! Para nada, Cabal, Valencia, el comandante del Ejército, Macías, Holguín, Holmes Trujillo, Guerra, y menos Salud Hernández o María Isabel Rueda. Son personas con formación académica cuando menos un pregrado, excepto Ernesto, se trata de estrategias planeadas al detalle, libretos de manipulación pública. También participan los grandes medios de comunicación, postrados a una tajada del presupuesto por la pauta y todos los miembros del Estado. Podemos darnos cuenta que sus declaraciones cumplen con los siguientes parámetros:
- Distractores, contienen fuertes cargas emocionales, sobre sucesos trágicos o superficiales que minimizan y tapan problemas económicos, políticos o de corrupción.
- Crean problemas, pero también de las soluciones, buscando causar reacciones. La crisis sanitaria y económica, se debe contrarrestar con más impuestos o recortes presupuestales.
- Esgrimen la gradualidad en la aplicación de cambios: Se tienen 4 años o más.
- Proponen diferir o posponer decisiones difíciles: Se aprueba una reforma laboral pero a partir del año entrante.
- Apelan a las emociones, impactando la parte emocional y sensible de la gente: Miedo, compasión, solidaridad, esperanza o ilusión.
- Reconocen a quien no piense como ellos es su enemigo, que es ignorante y mediocre y lo hacen blanco sistemático de su acoso.
- Tratan de convencernos que la sociedad es responsable de sus propias desgracias y no ellos.
Hay que estar atentos y no hacerles el juego!
