Por: Leonardo Franco Arenas / www.latardedelotun.com / RED Noticias de Colombia. ______
Ciudadanos de Nueva York, Nueva Jersey, Virginia entre otras regiones de EE UU, han dado un golpe sobre la mesa y dejado un mensaje claro y contundente al presidente Trump: Aquí no toleramos reyezuelos, emperadores o dictadores que llegan a pasarse por la faja la Constitución. _____
La reacción de los votantes sobre todo en la gran manzana, no deja dudas sobre la importancia y el protagonismo histórico de los inmigrantes en EEUU, a esta gran nación la construyeron personas llegadas desde un sinnúmero de países a través del tiempo en busca de oportunidades, contribuyendo activamente en la construcción de país como sujetos activos en su desarrollo económico y social.
Los supremacistas blancos, racistas y violentos, los embaucados seguidores de Trump, la ultraderecha inmigrante compuesta especialmente por latinos, andan desconcertados y rabiosos, para ellos, todo lo que huela a ayuda social, empatía humana, oportunidades a los inmigrantes o la simple discrepancia política, es comunismo y se convierten en seres violentos y peligrosos, en su chip mental no hay otro credo distinto al que expone y defiende su líder, por ello habrá que esperar para ver cuál será su reacción.
La derecha colombiana es otra facción sorprendida, aún no entienden que fue lo que pasó allí, andan cavilosos y calladitos, no han musitado palabra porque intuyen que el escenario político que ellos creían, beneficioso desde Washington para sus intereses, ha cambiado dramáticamente, las prioridades de Trump deben haber cambiado sustancialmente porque en su egocéntrico carácter no era posible un alcalde socialista en la capital capitalista del mundo, vaya paradoja; ahora el mayor interés estará concentrado en su país, no en chismes y conspiraciones ambiciosas de la derecha colombiana. Se les volteó la torta por el lado más inesperado.
Hay que esperar para ver cuál es la reacción de estos inmigrantes, sobre todo los colombianos, quienes por tener un status de migrante o ser ciudadanos en ese país se creen y sienten de mejor familia, únicos que pueden disfrutar de las oportunidades en esa nación. Miran por encima del hombro a todo inmigrante, legal o ilegal, critican los sistemas de ayuda gubernamental y asistencia social, juzgando a los que llegan, casi como una plaga en contra de sus intereses.
Parece que han olvidado cuándo, cómo y porqué llegaron, la gran mayoría, desplazados desde sus países por diferentes razones, sobre todo, en busca de las oportunidades que no encontraban en su tierra. Llegaron con una mano adelante y otra atrás, salieron adelante con trabajo y mucho esfuerzo es cierto, pero hoy tratan de cerrar las puertas a nuevas gentes que en la mayoría de los casos llegan en sus mismas circunstancias.
Que falta de empatía, mientras tanto, Donald está pensando en cómo salir de este berenjenal que el mismo sembró.
