Por: Leonardo Franco Arenas – www.latardedelotun.com / RED Noticias de Colombia. _______
La opinión pública norteamericana se ha ido en contra de decretos antidemocráticos de la administración Trump, estos abarcan temas tan amplios como inmigración, comercio exterior, diversidad, identidad de género y más. Muchas de ellas pueden tener carácter anticonstitucional porque contradicen leyes estadounidenses e incluso el propio Congreso lo ha hecho público, algunas son: Orden ejecutiva para terminar con la ciudadanía por nacimiento. Reforma al sistema de inmigración. Recortes y regulaciones al aparato público. Restricciones en el ingreso de extranjeros y veto a países. Conflictos entre los negocios públicos e intereses personales del presidente. Incremento desmesurado en las tarifas de educación pública y fondos federales. Bombardeo a lanchas y barcos en el Caribe y el Pacífico. La instrumentalización de I.C.E Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, agencia federal de seguridad nacional encargada de hacer cumplir las leyes de inmigración y aduanas en los Estados Unidos, para perseguir los inmigrantes en ese país. Entre muchas más.
Este pasado domingo 9 de noviembre en el partido de Washington contra Detroit apareció el presidente Donald Trump minutos antes del medio tiempo, allí fue abucheado fuertemente por los asistentes al evento deportivo.
Lo anterior no pasaría de ser una simple anécdota con cualquier político en cualquier parte del mundo como puede suceder en diferentes latitudes, pero estas manifestaciones de la ciudadanía estadounidense son cada día más frecuentes en contra de su presidente, recordemos lo que significa la figura presidencial en el país del norte, una figura casi de culto. Si bien estas muestras de oposición a las políticas económicas, sociales e intervencionismo a nivel mundial se hacen cada día más evidentes entre los ciudadanos, no debemos olvidar que también desde las altas cortes y el legislativo (no solo los demócratas) se han opuesto y reversado varias de sus directivas, decretos y abusivas disposiciones de la Casa Blanca.
Ahora bien, el hasta ayer velado plan, para primero deslegitimar el mandato del presidente de los colombianos y ahora revelarlo como una “doctrina Trump”, en contra de Petro, es absolutamente demencial, es la exposición sin vergüenza de la tradicional política colonial e imperialista de EE UU, pero que en este caso, desborda todos los límites de respeto por el derecho internacional para violar la soberanía e independencia de Naciones Latinoamericanas.
Parece que el hombre tiene el cerebro medio tostado, de eso se han percatado sus conciudadanos, reconocen que es un peligro inminente para la paz del planeta, la seguridad nacional y la estabilidad institucional de Estados Unidos. Debido a ese desbarajuste interno que implica lo que sucede en ese país en estos momentos – se revelan los Estados más poderosos, legisladores de su partido marcan distancia de sus directrices, es elegido un musulmán socialista como alcalde de NYC, además de otros en otras ciudades, protestas y marchas multitudinarias en su contra, etc. – lo han llevado a buscar conflictos allende de sus fronteras y se han inventado falsas narrativas, como que Petro es un narco. El absurdo no puede ser más evidente pero con moscardones zumbándole al oído como Bernie Moreno, Marco Rubio y los cantos de sirena desde la derecha colombiana, el hombre enajenado por el poder de un emperador, actúa desproporcionadamente.
Ese escenario que hace algunos años era improbable que se diera en Colombia o en algún país con tradición democrática de Latinoamérica, hoy, en estas circunstancias debemos reconocer que estamos abocados a que una situación delicada, como ha sucedido históricamente, de injerencia gringa en otros países, esté a la vuelta de nuestra esquina.
Un comentario final es sobre el protagonismo de Daniel Coronel en las últimas chivas noticiosas que tienen que ver con nuestro presidente y la seguridad nacional. No es gratuito que la publicación de esta foto en su revista en Colombia sea un favor en doble vía entre la cadena que representa en USA con el departamento de Estado y la Casa Blanca, con el único objetivo de desestabilizar nuestra democracia.
Se da cuenta el imperio, la derecha colombiana y estos operadores, instrumentos del gran capital como Coronel, que el proyecto progresista está más fuerte cada día, es la verdadera razón de toda esta tramoya orquestada desde Washington, Miami y exclusivos clubes bogotanos.
El vergajo periodista con intenciones maquiavélicas llama tarde al presidente para interrogarlo sobre el tema y él en caliente por lo delicado del asunto, reacciona como humano, lo conocemos. Este comunicador de marras aprovecha para azuzar y aumentar “la crisis”, actuando como quién es, un conector del viejo poder y un fusible entre la realidad y las falsas narrativas.
Lectores, lo que se hace desde el gobierno estadounidense es el verdadero terrorismo, desde hace cientos de años lo han hecho, recordemos a México, Centro América y el Caribe, Medio y lejano oriente, Sur américa y en nuestro país desde el siglo XIX, el “»I took Panama» (Yo me tomé a Panamá) frase dicha por Theodore Roosevelt, presidente de EE. UU para justificando la intervención estadounidense en ese territorio colombiano para ambientar y facilitar la separación de Panamá de Colombia. La masacre de las bananeras, defendiendo los intereses de la United Fruit Company frente a las huelgas de los trabajadores. Bases militares gringas (7) en suelo colombiano. Un largo etc. soporta esta afirmación.
¿Quiénes aplican el verdadero terrorismo en el mundo?
