Por: Leonardo Franco Arenas – www.latardedelotun.com / RED Noticias de Colombia._____
Desde hace años, la derecha colombiana que no se distingue propiamente por sus grandes luces intelectuales ni humanas en temas como la injusticia social, la defensa de derechos sociales, la protección del derecho al trabajo y los trabajadores, ni por su sensibilidad en temas colectivos o mundiales como el medio ambiente, el cambio climático o la solidaridad internacional y mucho menos ante la concentración del poder económico o político; de igual manera, los comunicadores y los vociferantes dueños de perfiles y páginas en redes sociales que, al unísono, despotrican de todo lo que tenga algún tinte de progresismo. Todos estos atacan con vehemencia y al unísono a quienes pretendan salirse de este molde de comportamiento, diseñado por los dueños del poder a través del tiempo para empujarnos como borregos.
Todos estos, los anteriormente nombrados, encasillan a quienes desde tiempos pasados han apoyado a Petro y a los que ahora respaldan la candidatura de Cepeda a la presidencia; el epíteto favorito es “zurdo”, generalmente acompañado de un insulto o un señalamiento. Pretenden, bajo esta lógica, enmarcar a todo simpatizante como un activista, militante o seguidor de la izquierda, para, desde esa narrativa discriminatoria y de trato peyorativo, no solo estigmatizarlos, sino avergonzarlos. Hablo de aquellos que NO son de este lado del pensamiento, la militancia o gusto político, algunos son liberales, conservadores, verdes, librepensadores, etc, etc.de todos los colores y matices. Son colombianos que a partir del ejercicio de gobierno que ha hecho Petro han creído en un cambio, en “El Cambio”.
En esta revolución en paz, con ideas y, sobre todo, con hechos, esa base de electores potenciales se ha multiplicado exponencialmente, tanto así que muchos que hace cuatro años eran no solo escépticos, sino enemigos de esta alternativa, hoy en día han cambiado su perspectiva. Inclusive, muchos seguidores del uribismo y otros militantes de la vieja derecha han abierto los ojos y ahora hacen parte de ese gran universo de personas comprometidas en mantener y fortalecer El Cambio.
En este proceso caben todos, no solamente los militantes de izquierda, “zurdos”, como son tachados por la derecha. Esta situación es la que tiene tan desesperados a los dueños de este país, ya entendieron que este proceso no tiene reversa, porque el pueblo despertó. Los pequeños y medianos empresarios lo están viviendo y también grandes empresarios como los dueños del Éxito, los Daes de la Costa, Sura, Nutresa, grupo Gilinski y los banqueros, ya se puede decir, que están en ese lado. Algunos porque sus utilidades en este modelo económico del gobierno se dispararon, todas las cifras lo demuestran, y otros tantos porque son testigos de la decadencia de la derecha de ese viejo país, del arcaico poder de los politiqueros de siempre.
Que esto es una confrontación electoral entre la derecha y los “zurdos” NO. Esta es una confrontación entre esas desgastadas castas políticas, la derecha maltrecha y estropeada y algunos poderosos, contra una gran base de colombianos que ya descubrieron una mejor y más digna forma de vida, con equidad y dignidad. Grandes empresarios y gentes de otros estratos también están llegando de manera multitudinaria.
¡Aquí cabemos todos!
