EL CAMPANAZO DE WALL STREET FRENTE AL DESASTRE ECONÓMICO.

Por: Leonardo Franco Arenas / www.latardedelotun.com  ______

Veintiséis días. Es lo que le ha tomado al gobierno de Abelardo encender las alarmas sobre un colapso financiero de grandes proporciones y en demostrar, que la pirotecnia de su verborrea en la dilatada campaña (parece que aun no ha terminado) no sirve para gobernar un país.

Menos de un mes le ha bastado al incompetente mandatario, demostrar su incapacidad al frente del Estado y que ese pomposo y adornado discurso de la tal “Patria Milagro” y la prosperidad prometida, se halla estrellado de frente contra la inmutable realidad de los mercados internacionales.

Hemos conocido el veredicto de Wall Street que lejos de ser una opinión política, es un dato matemático y devastador para Colombia: Los títulos del país se desploman en Nueva York a gran velocidad, esto como resultado de la poca confianza que el mundo financiero tiene por el nuevo gobierno colombiano. La reciente presentación del «Presupuesto de la verdad» para 2027, reveló un panorama fiscal más deteriorado y deficitario de lo que los inversionistas anticipaban.

En ese mismo orden de ideas, se avizora un futuro interno, incierto y alarmante; de acuerdo al presupuesto presentado a las carreras por el equipo económico de De la Espriella, este da la apariencia que carecer de rigor técnico y devela según los entendidos, la verdadera estrategia fiscal de esta administración, basada casi que de manera absoluta en la dependencia de la deuda externa.

Pretender estructurar las finanzas de un país sobre la base del endeudamiento internacional, no es economía con responsabilidad fiscal, al contrario, es una insensatez de tinte criminal. La deuda pública que pretende utilizar este gobierno para tapar los huecos del gasto corriente, se tornará impagable en unos años.

La situación que estamos viendo es el inicio de la “nueva gran hipoteca nacional”, la excusa para recortar la inversión social y apretarnos el cinturón, la gran mayoría, para pagar la deuda. El fatuo presidente parece olvidar que los dólares que hoy se reciben para inflar el gasto burocrático, son miles de pesos menos para la inversión social en los territorios, vías, salud, educación etc. por el pago de los intereses.

Colombia está ad portas de una quiebra de grandes proporciones como costo de las improvisaciones del actual gobierno, presidente, asesores y ministros, liderados por esas “brillantes” mentes de Josesito M Restrepo (quebró hasta una universidad, endeudó al país y vendió gran parte de las reservas de oro). Miguel Gómez Martínez, quien por donde ha pasado, solo ha pasado una sombra por inepto y la aparecida nueva estandarte de la ultraderecha en todas las materias, Jerome Sanabria, quien mete su inexperta nariz y expresa su atolondrada opinión por doquier.

Si no se da pronto un giro de 180°, el naufragio no será solo de este gobierno de ineptos y corruptos, sino de todo el país. Se desploma la confianza internacional bien ganada por el anterior gobierno.

Por último, dentro del publicitado y desbordado presupuesto, no hay ni un solo rubro incluido para la recuperación del país por los últimos desastres ocurridos.

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