¿EL DESTRIPAMIENTO UNA ESTRATEGIA DE GOBIERNO?

Por: Leonardo Franco Arenas / www.latardedelotun.com  ______

Como dice una buena amiga y gran creadora de contenido, Isabel Hoyos, las y los profetas de Kellogg’s. para referirse a ya sabemos quiénes, por eso, la profecía del destripamiento tan densamente publicitada desde su campaña se está, presumiblemente, cumpliendo con la puntualidad de Albert Pierrepoint, famoso verdugo británico su promesa.

Fuimos, todos los colombianos de todos los matices políticos, advertidos desde tarimas y micrófonos lo que planeaban hacer; hoy, esa ensoberbecida extrema derecha que saborea el poder parece que lo está aplicando a rajatabla, sin anestesia, sin humanidad, sobre todo en las periferias de los territorios y las grandes ciudades.

La estrategia es destrozar el tejido social de Colombia, apagando la vida en las comunidades rurales y urbanas a punta de plomo y silencio; mientras, desde las capitales apenas nos asombramos y alzamos quedamente nuestra protesta, pero, desde el gobierno, miran con indolencia esta barbarie.

El último mes se ha vivido un baño de sangre selectivo que nos inunda de asco y rabia, según Indepaz, ya se superó la espeluznante cifra de 100 líderes caídos en este 2026, esto configura una carnicería sistemática para extirpar de raíz la resistencia, la lucha y los avances comunitarios. Caen los líderes sociales y con esto también descabezan los programas colectivos, acueductos veredales, restitución de tierras; acallan la cultura popular y las voces del reclamante de derechos. Van dejando huérfanos de familia y de representación social por doquier.

Los enemigos jurados de la paz están de fiesta, el territorio vuelve a ser de ellos, sus armas y sus métodos. Ya hemos entendido que aquí no hay coincidencias ni líos de faldas como solían titular los medios de comunicación, este es un plan maestro para destripar la esperanza de un pueblo, que se dio cuenta que, si puede haber otra forma de vivir, de manera más justa y con oportunidades. Las balas de los señores de la guerra, asesinan a quienes defienden la vida, la tierra, el agua y la dignidad de un pueblo.

Algunos de los líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en las últimas semanas de agosto y la primera de septiembre:

 

  • Alejandra Moreno Paz (Cali, Valle del Cauca) – Joven artista, percusionista y defensora de derechos humanos en la Comuna 20 (Siloé). Vinculada a procesos culturales comunitarios de Ingenio Musical y promotora de paz. Fue asesinada cerca del Centro Cultural Brisas de Mayo.
  • Cirlady Gómez (Jamundí, Valle del Cauca / Área metropolitana de Cali) – Reconocida lideresa comunitaria de 68 años e integrante fundamental del Comité del Adulto Mayor en la vereda Chontaduro. Fue acribillada por hombres armados en el interior de su vivienda.
  • María Ovidia Palechor (Cajibío, Cauca) – Destacada lideresa indígena del pueblo Yanakuna y consejera de Derechos Humanos del CRIC, asesinada en su propia residencia.
  • James Edímer Flor (Cajibío, Cauca) – Líder social, campesino e integrante de la Mesa Departamental de Víctimas del Cauca, esposo de María Ovidia.
  • José Deifer Giraldo (Cajibío, Cauca) – Firmante del Acuerdo de Paz e integrante de la Corporación Reencuentros, dedicado a la búsqueda de personas desaparecidas.
  • Yerlín Andrey Giraldo (Cajibío, Cauca) – Firmante de paz, hijo de José Deifer, asesinado junto a su padre en labores comunitarias y humanitarias.
  • Óscar Gabriel Coral Tucanes (Ipiales, Nariño) – Reconocido líder social y defensor del territorio.
  • Jhon Cerquera (La Macarena, Meta) – Líder comunitario comprometido con el desarrollo local.
  • Francisco Melenje (La Macarena, Meta) – Defensor de los derechos de su comunidad en el llano.
  • Diego Mappe (La Macarena, Meta) – Líder social asesinado en la violenta arremetida contra el liderazgo en el Meta.
  • Deiby Bernavi Arboleda Cárdenas (Anorí, Antioquia) – Dinamizador social y comunitario en una de las zonas más cercadas por los actores armados.
  • Héctor Bastidas Ibarra (Túquerres, Nariño) – Abogado, notario y exconcejal de Samaniego, defensor del liderazgo civil regional.

¿Vamos a seguir sepultando el futuro? El gobierno central del “todopoderoso” ilegítimo esgrime en sus discursos desprecio y amenazas por lo comunitario, mientras los territorios ponen los muertos. Nos están destripando, la desidia estatal y su discurso violento son las principales cómplices de los perpetradores.

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