Por: Leonardo Franco Arenas – www.latardedelotun.com
_____ Ayer martes, horas antes del partido para muchos crucial, que sostendrían las selecciones de Argentina y Colombia, (en ese orden, primero por la localía gaucha y segundo por el gusto personal de muchos años por el futbol de la tierra del tango) le envié un mensaje a la comunicadora y periodista de una importante agremiación, a quien días atrás había visto en un local como espectadora de tv ingerir vorazmente, por los nervios pensaría uno, los empaquetados de papas fritas que acompañaban la cerveza mientras se jugaba el anterior partido ante Perú, y cuyo resultado fue igualmente desastroso: “Espero que hoy el partido resulte mejor que el del viernes” le escribí, su respuesta, “Ojalá que hoy si ganemos”. Imagino al final esos grandes ojos llenos de desilusión y sobre la mesa varias bolsas de papitas vacías.
Así como ella, para la mayoría de los colombianos aun cuando las condiciones anímicas y futbolísticas no eran las mejores, los pronósticos de ignorantes y doctos en la materia, (salvo los periodistas de los grandes medios de comunicación) no eran los más optimistas, hoy la mayoría de los colombianos amanecieron con una resaca descomunal en lo anímico, al saberse apeados del mundial de Qatar. No sé si a ella esto le afecte mucho, creo que no, pero la ansiedad que reflejaba es la misma que invadió a los aficionados partido tras partido. El análisis en profundidad en materia deportiva y de responsabilidades se los dejo a los entendidos en esa materia, solo lo menciono como una anécdota más.
Hoy en la mañana escuché sobre los pronósticos económicos después de la eliminación de la selección Colombia del próximo mundial. En cifras redondas se habla de casi un billón y medio de pesos durante ese tiempo, empresas como Caracol, Bavaria y sus marcas líderes que le apostaron fuerte como cada cuatro años a ser patrocinadores del equipo. Hay que tener en cuenta también el derrame sobre otros sectores de la economía, turismo emisivo, fabricantes e importadores de televisores, industrias licoreras, tabacaleras etc., los perjudicados en mayor medida por esta ausencia son las grandes empresas, los dueños de la marca selección Colombia. En menor medida están los pequeños industriales, comerciantes informales responsables de toda la logística y parafernalia que se observa en torno a este evento con el equipo nacional a bordo.
En resumidas cuentas, el golpe a la economía es grande pero no catastrófico si lo comparamos por ejemplo con un día sin IVA donde las ventas son en promedio de 10 billones de pesos, según cifras de MINCIT. De acuerdo a esto, lo que dicen algunos analistas del desastre sobre una contracción fuerte de la economía colombiana no es cierto. Lo que sí es seguro son las repercusiones en los ingresos de empresas como Caracol, Bavaria y la Federación de futbol, entre otras.
La infaltable política en el acontecer nacional, por ahí vi un trino el cual decía: “No es por meterle política a la vaina, pero miren la relación gobierno y clasificación de la selección a los mundiales” Desde el 90 con Barco, solo han sido eliminados a esta instancia en los gobiernos de Pastrana, Uribe (2) y Duque. ¿Qué más se puede decir?, puras coincidencias, mal pensados. Los precandidatos a la presidencia como como es el caso de la coalición equipo por Colombia estaban subidos en el bus del triunfo dado que Char es el mandamás de Barranquilla “la casa de la selección” Las fotos del grupo en cada partido no se hicieron esperar en las redes y se convirtieron casi en un sambenito porque el equipo nunca más ganó, se convirtieron en la nube negra del equipo.
La cortina interpuesta siempre por los grandes medios y conglomerados económicos con transmisiones maratónicas por radio y televisión cada que hay un juego. La prensa escrita con ríos de tinta cada día con las excusas más baladíes para captar la atención de los lectores, la manipulación mediática y de masificación en Colombia con una marca o imagen, la selección. La intención es alejarnos de la realidad, la violencia, la corrupción, las masacres etc. El gobierno se encarga de ello.
En política deportiva, los amigos de Jessurum el todopoderoso presidente de la Federación de futbol tienen enmochiladas las investigaciones sobre corrupción, reventa de boletas, sobornos entre otros. Este hombre tiene casi tanto poder como Duque amparado en la FIFA, organización que se rige por normas que están por encima de los Estados, allí radica su poder, comparable solo con el Vaticano.
Señores con la eliminación de la selección enhorabuena, primero rodarán cabezas de los otrora intocables de la FCF. Segundo, se les cayó la cortina de humo artificial que tenían sobre el escenario del acontecer nacional, ahora, los reflectores de la realidad nacional se enfocarán en cosas verdaderamente importantes, el presente y futuro de la nación, la hora del cambio. ES LA HORA DE LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE. El 13 de marzo es el punto de partida, NO LO OLVIDEMOS.
Ojalá esos ojos no estén muy tristes y como una testigo del pasadiario nacional, esté enfocada en cosas un poco más importantes, aunque menos emocionales.
